Pollo al horno con higos y cebolla morada caramelizada
Un plato sencillo y reconfortante donde el pollo queda muy tierno, la cebolla se carameliza y los higos aportan un toque dulce y jugoso. Todo se prepara directamente en una sola fuente y prácticamente hace todo el horno.
Ingredientes — 4 porciones
- 8 muslos de pollo
- 8 higos frescos
- 3 cebollas moradas medianas
- 1–2 dientes de ajo
- 1½ cucharadas de azúcar moreno
- ½–1 cucharadita de zumo de limón
- 2 cucharadas + 1 cucharadita de aceite de oliva
- 60 ml de agua
- ½ cucharadita de pimienta negra
- ¼ cucharadita de sal
- Tomillo seco, al gusto
Preparación
1. Prepara el horno
Precalienta el horno a 190 °C.
2. Prepara el pollo
Lava las piezas de pollo y sécalas bien con papel de cocina.
3. Prepara la cebolla
Corta las cebollas moradas en trozos grandes o en gajos. Colócalas crudas en el fondo de una fuente para horno.
4. Añade el pollo
Coloca los 8 muslos de pollo sobre la cebolla. Sazona con sal y pimienta.
5. Añade los higos
Corta cada higo fresco en cuatro partes y distribúyelos entre los muslos de pollo. No es necesario dorarlos ni marinarlos previamente.
6. Prepara la salsa
En un bol mezcla el aceite de oliva, el agua, el azúcar moreno, el ajo picado, el zumo de limón, un poco de sal y pimienta.
7. Vierte la salsa
Vierte la mezcla de manera uniforme sobre el pollo, la cebolla y los higos, procurando que también cubra bien el pollo.
Espolvorea por encima el tomillo seco.
8. Cubre la fuente
Cubre primero la fuente con papel de horno y después ciérrala bien con papel de aluminio.
9. Hornea
Hornea a 190 °C durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos.
10. Dora el pollo
Retira el papel de aluminio y el papel de horno. Riega los muslos con los jugos de la fuente.
Sube la temperatura a 200 °C y hornea durante otros 10–15 minutos, hasta que el pollo esté bien dorado.
Si quieres un acabado más tostado, puedes utilizar el grill durante los últimos minutos, vigilándolo para que el azúcar no se queme.
11. Deja reposar
Deja reposar el pollo durante 5 minutos antes de servir.
El resultado
El pollo queda muy tierno y jugoso, la cebolla se carameliza y los higos quedan suaves, dulces y ligeramente dorados.
No tires los jugos de la fuente: son parte esencial del plato. Sirve el pollo con la cebolla, los higos y una buena cucharada de esa salsa por encima.
