Pastel de calabaza y yogur griego
Pastel de calabaza y yogur griego
Hay recetas que sorprenden por su sencillez, y este pastel de calabaza es una de ellas. Con unos pocos ingredientes y sin complicaciones, conseguimos un postre de textura cremosa, delicadamente dulce y con finas capas de calabaza que se descubren en cada corte.
El yogur griego aporta suavidad, mientras que la calabaza se cocina lentamente en el horno hasta quedar tierna. Una receta fácil, perfecta para disfrutar en casa.
Ingredientes
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750 g de calabaza
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300 g de yogur griego natural
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4 huevos
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60 g de harina de trigo
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30 g de azúcar moreno
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5 g de levadura química (tipo Royal)
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1 sobre de azúcar avainillado
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1 pizca de sal
Opción con menos azúcar añadido: puedes sustituir los 30 g de azúcar moreno por 30 g de eritritol. Ten en cuenta que el azúcar avainillado también contiene azúcar.
Preparación paso a paso
1. Precalienta el horno.
Precalienta el horno a 170 °C y prepara un molde forrándolo con papel de horno.
2. Prepara la base.
En un bol amplio, bate ligeramente los 4 huevos con el azúcar moreno y el azúcar avainillado hasta integrar los ingredientes.
3. Incorpora el yogur.
Añade el yogur griego natural y mezcla hasta conseguir una crema homogénea.
4. Añade los ingredientes secos.
Incorpora la harina de trigo, la levadura química y una pizca de sal. Mezcla bien hasta obtener una preparación uniforme.
5. Corta la calabaza.
Pela la calabaza y córtala en láminas muy finas, preferiblemente con una mandolina. El grosor es importante para conseguir esas capas delicadas que caracterizan el pastel.
6. Mezcla con cuidado.
Incorpora las láminas de calabaza a la preparación de yogur y remueve suavemente para que todas queden bien impregnadas.
7. Prepara el molde.
Vierte la mezcla en el molde forrado con papel de horno y distribuye uniformemente las láminas de calabaza.
8. Hornea.
Hornea a 170 °C durante aproximadamente 50–60 minutos, hasta que la calabaza esté tierna y el pastel haya cuajado.
9. Deja enfriar.
Retira del horno y deja enfriar antes de desmoldar y cortar. Así podrás apreciar mejor las finas capas de calabaza y su interior cremoso.
El secreto de su textura
La clave de este pastel está en cortar la calabaza en láminas muy finas y mezclarlas cuidadosamente con la crema de yogur griego. Durante el horneado, las capas se vuelven tiernas y se integran en una textura suave y delicada.
El resultado es un pastel de calabaza fácil de preparar, ligeramente dulce y perfecto para acompañar una taza de té o café.
